¿Qué es una cláusula suelo?

La cláusula suelo estipulada en un contrato hipotecario sirve para establecer que el interés variable nunca pueda ser inferior a un determinado porcentaje. Es decir, limita que, aunque el tipo de interés sea inferior el consumidor no pueda beneficiarse de esa reducción en sus cuotas.

En España, las cláusulas suelo son ilegales y se consideran de carácter abusivo y nulas desde el año 2013.

¿Por qué se considera abusiva?

Muchas de las cláusulas suelo fueron incorporadas con falta de transparencia por parte de los bancos, pues en muchos casos no explicaron cuáles eran las consecuencias de tener un suelo en la hipoteca.

En mayo de 2013, el Tribunal Supremo declaró nulo por abusivo el interés mínimo incorporado a las escrituras con falta de transparencia. Posteriormente, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea estableció que los afectados podían recuperar todo lo pagado de más desde que se les empezó a aplicar el suelo.

¿Cómo saber si tu hipoteca contiene una cláusula suelo?

Si firmaste una hipoteca antes de 2013 seguro que te estás preguntando cómo saber si tienes una cláusula suelo.

Para encontrar la cláusula suelo hay que revisar la escritura del préstamo hipotecario (no confundir con las escrituras de la compra venta).

En la escritura de préstamo no encontraremos la palabra “cláusula suelo”, sino que la misma aparece con otras denominaciones. Por ello, hay que localizarla, normalmente en la cláusula Tercera Bis, leyendo la escritura e intentando identificar algún párrafo donde aparezca que el tipo de interés no podrá ser inferior a “X”, o alguna expresión similar.

Así, en algunas ocasiones la cláusula suelo tiene o se encuentra en un apartado con “título” o “epígrafe” tales como: Límites a la aplicación del interés variable, Límite de la variabilidad o tipo de interés variable, Tipo de interés mínimo, Limitación al tipo de interés, Limites a la variabilidad. En definitiva, la entidad suele utilizar la expresión de que el tipo de interés “no podrá ser inferior” a X por ciento nominal anual.

La hipoteca puede tener suelo únicamente o también puede tener techo y suelo, en cuyo caso, se fija que el tipo aplicable al devengo de los intereses no podrá ser, en ningún caso, superior a “X” (techo), ni inferior a “Y” (suelo).

También es importante pedir a tu Entidad de Crédito un cuadro de amortización que englobe las mensualidades pagadas desde el inicio del préstamo hipotecario, con dicho documento sabremos si efectivamente se ha estado pagando la cláusula suelo. En caso de que el Banco se niegue a dártelo, hay que pedir una hoja de reclamaciones y presentar una queja por escrito sellada y con una copia que deberás guardar.

Otro de los documentos que nos servirá para detectar una cláusula suelo, es el recibo mensual del préstamo, donde viene detallado el tipo de interés que te aplican. Si dicho interés está redondeado muy probablemente estemos ante una cláusula suelo.

¿Cómo reclamar una cláusula suelo?

Para poder reclamar una cláusula suelo, existen dos vías posibles: la vía extrajudicial y la vía judicial.

1. Vía extrajudicial

Desde enero de 2017, los reclamantes pueden exigir a su banco la devolución de lo pagado por el suelo a través del mecanismo extrajudicial gratuito establecido por el Real Decreto-ley 1/2017. El procedimiento a seguir es el siguiente:

  • Interponer una reclamación formal ante el Servicio de Atención al Cliente del banco que nos aplicó el suelo hipotecario.
  • Si la entidad acepta la solicitud a trámite, nos calculará cuánto nos debe, nos mostrará un desglose del cálculo y nos hará una oferta de devolución en metálico.
  • Si llegamos a un acuerdo, se nos devolverá el dinero del modo pactado en un plazo no superior a los tres meses a contar desde el inicio del procedimiento.

En caso de que no se acepte nuestra reclamación o no lleguemos a un acuerdo en tres meses, el proceso se dará por concluido. Mientras dure el procedimiento, no podremos interponer acciones legales contra el banco.

2. Vía judicial

En caso de no resolverse mediante la anterior reclamación, solo quedará acudir a la vía judicial.

Consiste en denunciar al banco ante el juzgado especializado en cláusulas abusivas de nuestra provincia (o a uno ordinario si pedimos la hipoteca como persona jurídica). Se trata de un proceso más largo y costoso, en el que es obligatorio contar con un letrado y un procurador.

Contar con la asistencia de un abogado especialista en derecho hipotecario aumenta las posibilidades de poder conseguir la devolución de todo lo que se ha pagado de más en las hipotecas con cláusula suelo.

En SOS ABOGADOS te ayudamos a reclamar los gastos de tu hipoteca a través de la cláusula suelo. Somos especialistas en derecho bancario, así que olvídate de sacar la calculadora de la cláusula suelo, nosotros lo hacemos por ti y, recuerda, solo cobramos si tú cobras.